Los pitinos
Para que haya pitinos tiene que haber un pitu (un gallo) en el gallinero que “galle” a la pita. No todos los huevos de la gallina están gallados. Se puede saber los que sí están, poniendo el huevo a contraluz, mejor de luz blanca. Si está gallado, en uno de los extremos veremos una marcha oscura, como una lenteja.
Para que nazcan los pitinos, la gallina tiene que incubar los huevos (gallados) durante 21 días. A esto se le llama añerar (el ñeru es el nido).
Antes de añerar, la gallina empieza a cacarear con un tono diferente al habitual (más ronco). Pasados unos días, en lugar de cacarear, cloquea (haciendo clo clo clo) y queda paralizada, como si se hubiera vuelto tonta. En este momento es cuando se dice que la gallina está llueza.
Tardan 21 días en eclosionar, a partir del momento en el que se añera. Después de que se echa sobre los huevos, los 3 o 4 primeros días, no sale del ñeru y después sale muy poco, a lo vital.
Si se cambian los huevos de sitio, la gallina puede dejar de incubarlos.
A los 21 días, los pollitos empiezan a salir, rompiendo el cascarón desde dentro. La gallina los va ayudando picando el cascu o la cáscara del huevo.
En el momento en el que salen todos los pitos, sale con todos ellos a pasear y a enseñarlos a comer y a vivir. La gallina escargata (escarba en español) buscando comida y llama a los pitinos para que vayan a comer todos allí. A partir de ahí, desde el primer momento, ya aprende. En unos dos meses va dejando a los pitinos.
En el caso de que se compren los pitinos, que la gallina los abandone o que hayan salido de la incubadora, hay que suplir a la mamá gallina. Se pone una bombilla. Ahora, se pone una luz roja que caliente. No valen las bombillas de led. Antes, para que fuera oscura la luz, se envolvía la bombilla con un trapo oscuro. Esta luz blanca hace daño a los pitinos. Más o menos se tienen que mantener así durante un mes. Depende del tiempo y del frío que haga.
